"El Show de Truman": una dulce vida ficticia
¿Quién no ha sentido alguna vez que, detrás
de todo lo que conocemos, hay una figura borrosa, irreconocible, que controla a
todas las personas como si fuesen meras marionetas? Puede que muchos tachen de
locos a quienes se plantean tal idea, pero quizás no sea tan lejana de la
imagen de la sociedad moderna en la que vivimos. De hecho, la reflexión de
estos mundos “distópicos” nos han acompañado durante siglos y han quedado
retratados en numerosas obras: desde lo cinematográfico hasta lo literario. En la
película El Show de Truman, claro
ejemplo, queda perfectamente reflejado un mundo así, en el que priman las
apariencias frente a la esencia, lo real. Un mundo artificial observado y
sometido al gusto de los “títeres” del mundo real. La gran pregunta aquí es:
¿controlamos o somos controlados? Esto, evidentemente, supondría dividir
nuestra sociedad en dos grandes grupos: los que conocen la inmoral verdad del
mundo que nos rodea y son simples espectadores y los que viven felizmente en
una burbuja de ignorancia, siendo manipulados constantemente. ¿Cuál es
verdaderamente el grupo privilegiado: el que posee el poder en sus manos o el
que puede alcanzar la felicidad ignorando la posibilidad de que su vida sea un
teatro a lo grande?
Como podemos ver, esta película no
tiene límite en cuanto a reflexión filosófica y, por ello, a través de este
análisis, intentaré buscar respuesta a las preguntas anteriores y a relacionar
el concepto de la vida de Truman con diferentes temas metafísicos y otras obras.
Durante toda la película, Truman se
encuentra atrapado en una realidad ficticia. Todo lo ocurrido a lo largo de su
vida, desde su nacimiento, ha estado totalmente controlado por una famosa cadena
televisiva. De hecho, El Show de Truman
es el nombre que recibe el propio programa, que sirve para entretener a las
grandes masas populares que observan, desde su sofá, el día a día de nuestro
protagonista. Por tanto, podríamos decir que se trata de una especie de ‘reality
show’ en el que Truman no descansa, sino que siempre acompaña a la audiencia
viviendo una realidad distorsionada por una mente maestra. En el momento en el
que el Truman adulto comienza a dudar de la veracidad de su vida, es cuando empieza
a desencadenarse de esta y parte en busca de la verdadera libertad. El darse
cuenta de que todo lo que le rodea es simplemente un show es el detonante que lo
impulsa a embarcarse en el camino hacia la verdad, por muy cruda que sea esta.
Así, el principal tema metafísico de esta película es la disputa entre lo que
es real y lo que no, o lo que es lo mismo, lo que posee una esencia o, por el
contrario, es pura apariencia.
Como decía al principio, estos temas
metafísicos han intrigado al hombre desde las más tempranas raíces del desarrollo
del pensamiento filosófico. Muy semejante a la trama de El Show de Truman, nos encontramos con el mito de la caverna de
Platón, posiblemente la alegoría más popular en toda la historia de la humanidad que reflexiona sobre la disputa entre
la apariencia y la realidad. Al igual que
Truman en su historia, uno de los encadenados en aquella caverna logra escapar
de una vida controlada por otras personas. Una vida basada en la observación de
juegos de luces y sombras. Al salir de la caverna, una realidad totalmente
diferente a la suya se abre ante sus ojos. Todo lo que había visto hasta ese
momento no era más que una pequeña porción de verdad manipulada. Podríamos
destacar también uno de los libros más famosos de George Orwell, 1984. En él, toda la sociedad se ve
sometida a una serie de reglas y normas mediante el uso del miedo, la guerra y
la esclavitud; que los mantiene ciegos ante la verdad. En esta novela, esta
manipulación se ve llevada hasta lo más extremo. Aunque alguien abriese los ojos,
¿los demás lo seguirían? Al fin y al cabo, ¿hasta dónde somos capaces de llegar con tal de conocer la verdad?¿somos realmente capaces de superar el miedo a conocerla y enfrentarla?
Desde mi punto de vista, solo el grupo ignorante es el feliz, al que se le hacen promesas de falsa libertad. Además, estoy seguro de que, aunque la verdad fuese revelada, mucha gente seguiría aferrándose a su realidad, una vida ficticia pero dichosa.

Comentarios
Publicar un comentario